Productos repelentes al agua e impermeables

    Cuando trabaja al aire libre, su ropa debe poder soportar diversas condiciones climáticas, desde sol abrasador hasta lluvia y viento.

    En MASCOT desarrollamos productos impermeables —tanto ropa de lluvia como prendas exteriores y ropa de invierno— que soportan una presión de columna de agua elevada en combinación con costuras estancas y materiales transpirables. Esto garantiza que pueda trabajar con total comodidad y sin interrupciones, independientemente del tiempo que haga.

     

    ¿Qué significa impermeabilidad?

    La impermeabilidad se refiere a la cantidad de agua que un producto puede soportar antes de que penetre la humedad. Una amplia selección de nuestros productos impermeables cuenta con certificación EN 343/EN ISO 24232 y, además, se somete a pruebas conforme a la norma internacional EN ISO 811, que determina el nivel de impermeabilidad.

    EN ISO 811 mide la capacidad del producto para resistir una presión de columna de agua creciente, es decir, la presión que ejerce una columna de agua hasta que esta penetra en el tejido. Un número más alto indica una mayor protección. El valor máximo de presión de columna de agua según esta norma es superior a 10 000, lo que le garantiza, en principio, que podrá mantenerse seco incluso bajo lluvias intensas y prolongadas. No obstante, le recomendamos que, si trabaja al aire libre bajo lluvias intensas durante todo el día o en condiciones meteorológicas extremas, utilice prendas impermeables diseñadas específicamente para estas situaciones.

     

     

    Un factor crucial: costuras impermeables

    Aun el material más impermeable pierde su eficacia si el agua puede filtrarse a través de las costuras. Por este motivo, MASCOT utiliza costuras estancas o termosoldadas en los productos etiquetados como impermeables.

    Cuidado de la ropa impermeable

    La impermeabilidad no es una propiedad permanente. Incluso los mejores materiales pueden perder sus propiedades si no se les brinda el cuidado adecuado. Estas son las causas más habituales por las que un producto impermeable puede perder su impermeabilidad:

    • Lavado: Los detergentes convencionales, los suavizantes o los lavados frecuentes pueden dañar la membrana impermeable o el tratamiento de la superficie.

    • Almacenamiento: Las condiciones de humedad, calor o compresión entre diferentes estaciones pueden dañar el tejido y las costuras estancas.

    • Desgaste: La fricción, el desgaste y los daños físicos (por ejemplo, causados por herramientas, mochilas o bordes afilados) pueden disminuir la impermeabilidad de un producto.

     

    Para mantener la impermeabilidad, le recomendamos lo siguiente:

    • Utilizar un detergente especial sin enzimas ni suavizante.
    • Evitar las altas temperaturas tanto al lavar como al secar.
    • Seguir siempre las instrucciones de lavado indicadas en el producto.
    • Guardar la ropa en un lugar seco y bien ventilado, lejos de la luz solar directa y de la humedad.

    Un cuidado adecuado prolonga la vida útil de sus prendas y garantiza que la membrana, el recubrimiento y las costuras sigan protegiéndole del agua, incluso tras muchas temporadas de uso.